Como en el Día de Pentecostés: 28.000 Convencionistas "Todos Unánimes Juntos en un solo Espíritu"

La historia de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela (IPUV) alcanzó uno de sus capítulos más gloriosos. Al celebrar 68 años de fundación,

Como en el Día de Pentecostés: 28.000 Convencionistas "Todos Unánimes Juntos en un solo Espíritu"
Foto por: DECOM Nacional
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La historia de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela (IPUV) alcanzó uno de sus capítulos más gloriosos. Al celebrar 68 años de fundación, la nación fue testigo de un evento que trascendió la definición de un aniversario para convertirse en una manifestación palpable del libro de los Hechos en el siglo XXI.

La ciudad de Barquisimeto, Estado Lara, se convirtió en la capital del avivamiento, y el Estadio Don Antonio Herrera Gutiérrez, el "Nido de los Cardenales", dejó de ser un campo de béisbol para transformarse en un altar de adoración nacional.

Más de 28.000 convencionistas se dieron cita en una demostración de fe, unidad y poder, bajo un lema que no fue un eslogan publicitario, sino una declaración profética: "TODOS UNÁNIMES JUNTOS EN UN SOLO ESPÍRITU".

Más que un Slogan, una Invocación

El lema de esta convención no fue elegido al azar. Es la radiografía misma del nacimiento de la Iglesia: "Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos." (Hechos 2:1).

  • "Todos Unánimes Juntos": Durante 68 años, la IPUV ha predicado que la unidad no es un objetivo organizacional, sino el prerrequisito divino para el derramamiento del Espíritu Santo. Ver a 28.000 personas, provenientes de todas las regiones, culturas y trasfondos de Venezuela, sentadas "unánimes" en un estadio, no fue un logro logístico; fue el cumplimiento de la oración de Cristo en Juan 17: "para que todos sean uno... para que el mundo crea".
  • "En Un Solo Espíritu": La unidad que se celebró no fue meramente humana (sociológica), sino espiritual (teológica). Es la unidad que solo puede forjar el bautismo del Espíritu Santo (Efesios 4:3-5). Lo que el mundo intenta unir con política o ideología, la Iglesia lo demuestra unido por "un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos".

Esta convención fue el argumento vivo de que la Iglesia de Jesucristo en Venezuela no está fragmentada; está cohesionada por el poder del Pentecostés.

La Convocatoria: Una Constelación de Adoración y Palabra

Para celebrar 68 años de fidelidad, Dios proveyó una convocatoria sin precedentes. El estadio se vistió de gala con una gran constelación de cantores, compositores, músicos y artistas cristianos.

Esto no fue entretenimiento; fue la manifestación del tabernáculo de David. Fue el entendimiento de que "Judá" (la alabanza) sube primero para declarar la victoria, celebrar la bondad de Dios y preparar el ambiente para la Palabra.

A esta poderosa atmósfera de adoración se unió un ejército de conferencistas y predicadores nacionales e internacionales.

  • La presencia de ministros nacionales demostró la madurez, la solidez doctrinal y la unción que Dios ha levantado dentro de nuestras fronteras después de 68 años de formación.
  • La presencia de ministros internacionales confirmó que la IPUV no es una iglesia aislada, sino una parte vital y reconocida del Cuerpo de Cristo a nivel global, (UPCI, por sus siglas en inglés) un faro para las naciones.

Se impartió un alimento sólido, desafiando a los 28.000 asistentes a no solo celebrar la historia, sino a convertirse en los protagonistas del próximo avivamiento.

La Declaración Profética: Del Estadio a la Nación

Una convención de esta magnitud, con 28.000 almas, no es un evento para la iglesia; es un mensaje a la nación.

Al tomar el estadio más icónico de la ciudad, la Iglesia Pentecostal Unida hizo una declaración pública: no somos una fe de catacumbas; somos la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte que no se puede esconder (Mateo 5:14).

Los 68 años de la IPUV demuestran la fidelidad de un Dios que tomó una pequeña semilla y la ha convertido en un árbol frondoso que da cobijo a miles. El "Nido de los Cardenales" se convirtió, por unos días, en el "Nido del Espíritu Santo", un lugar donde 28.000 voces se unieron "en un solo espíritu" para declarar que Jesucristo es el Señor de Venezuela.

La historia continúa. La celebración ha terminado, pero el fuego del Pentecostés apenas comienza a esparcirse.

Autor

Pablo José Ascanio
Pablo José Ascanio

Director General de Comunicaciones y Relaciones Públicas de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela. Desarrollador Full Stack, #DECOM, #IPUV, #UPCI

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