El Llamado en la Pesca

El tercer mensaje de este poderoso segundo día de ayuno ha sido una confrontación directa con nuestra parálisis ministerial. El Obispo Alirio Fereira, con el tema "EL LLAMADO EN LA PESCA", usó el pasaje de Lucas 5:1-4 para diagnosticar por qué los obreros son pocos, aunque la mies esté desesperada.

El Llamado en la Pesca
Imagen por: DECOM Diseños
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El tercer mensaje de este poderoso segundo día de ayuno ha sido una confrontación directa con nuestra parálisis ministerial. El Obispo Alirio Fereira, con el tema "EL LLAMADO EN LA PESCA", usó el pasaje de Lucas 5:1-4 para diagnosticar por qué los obreros son pocos, aunque la mies esté desesperada.

Este pasaje no es una simple historia de un milagro; es el mapa de ruta de cómo Jesús transforma el fracaso profesional en una comisión divina.

1. El Escenario: La Mies Desesperada y el Obrero Frustrado (vv. 1-2)

"Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas... y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes."

El Obispo Fereira nos pintó un cuadro de dos realidades opuestas sucediendo en el mismo lugar:

  • La Mies (v. 1): La mies es mucha. El gentío estaba desesperado, "se agolpaba" (una palabra que denota presión, urgencia) no por pan, sino "para oír la palabra de Dios". La necesidad espiritual era palpable e incontenible.
  • El Obrero (v. 2): Los obreros son pocos (o, en este caso, ineficaces). Pedro y los demás, los expertos, estaban de espaldas a la mies. ¿Qué hacían? "Lavaban sus redes".

Lavar las redes es el acto final de la resignación. Es lo que haces cuando declaras que la jornada terminó. Es el símbolo del obrero frustrado que trabajó toda la noche con su propia fuerza y pericia, y fracasó rotundamente.

El Obispo nos confrontó: ¿Cuántos de nosotros hemos llegado a este ayuno "lavando las redes"? Cansados, frustrados por la falta de fruto, dándonos por vencidos, mientras a pocos metros la mies "se agolpa" desesperada por la Palabra que tenemos.

2. La Intervención Divina: Tu Fracaso como Púlpito (v. 3)

"Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud."

Jesús no llama al obrero exitoso; interrumpe al obrero fracasado.

  • (El Precio de la Barca): El llamado comienza con una invasión divina. Jesús no le gritó a Pedro desde la orilla; Él "entró" en su barca. Se metió en el lugar de su fracaso, de su cansancio, de su olor a pescado. El primer precio del llamado es entregarle a Jesús tu herramienta de trabajo, tu vida, tu ministerio fracasado.
  • La Primera Obediencia: "Le rogó que la apartase... un poco". El llamado a menudo no inicia con un salto gigante, sino con una pequeña obediencia que nos separa de la "tierra" (lo seguro, lo cómodo, lo terrenal).
  • De Pescador a Discípulo: Antes de que Pedro pudiera pescar para Jesús, tuvo que escuchar a Jesús. Su barca se convirtió en un púlpito. El obrero frustrado tuvo que detenerse, sentarse y ser ministrado por la Palabra. No podemos cosechar la mies si no hemos sido primero transformados por Su enseñanza.

3. La Orden Radical: La Pesca Comienza "Mar Adentro" (v. 4)

"Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar."

Aquí, el Obispo Alirio Fereira desató el corazón del mensaje. La comisión no llega antes de la enseñanza, sino después de que Él "terminó de hablar". Y la orden desafía toda lógica humana.

  • "Boga Mar Adentro": La palabra clave es "profundidad". El fracaso de Pedro ocurrió en la "orilla", en las aguas superficiales donde su experiencia le decía que debía pescar.
  • Argumento Expandido: El problema de que los "obreros sean pocos" no es solo un problema de número, ¡es un problema de profundidad!
    • La Orilla: Representa nuestro ministerio cómodo, superficial, lógico. Es el evangelismo que no ofende, la oración sin sacrificio, el esfuerzo humano. En la orilla controlamos la barca; no hay riesgo.
    • Mar Adentro: Representa lo desconocido, lo profundo, lo ilógico, donde solo la fe funciona. Es la oración de ayuno, la confrontación profética, la dependencia total del Espíritu. "Mar adentro" da miedo, porque allí no controlamos nada; ¡solo obedecemos!

El Obispo nos retó: ¡La mies no está en la orilla de nuestros programas cómodos! La gran cosecha, la pesca milagrosa que rompe redes, solo ocurre cuando el obrero frustrado se atreve a obedecer la voz ilógica de Jesús y boga "mar adentro".

Deja de Lavar tus Redes

El llamado de Dios en este ayuno es claro. Jesús se está subiendo a la barca de tu ministerio, de tu frustración, de tu noche vacía.

Deja de lavar tus redes en la orilla de la resignación. Escucha Su Palabra y prepárate para la orden que cambiará tu historia. La mies es mucha, y te está esperando... "Mar Adentro".

Autor

Pablo José Ascanio
Pablo José Ascanio

Director General de Comunicaciones y Relaciones Públicas de la Iglesia Pentecostal Unida de Venezuela. Desarrollador Full Stack, #DECOM, #IPUV, #UPCI

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